El Sistema Inmunológico y la Enfermedad Reumática

Datos breves
- Nuestro sistema inmunitario puede atacar por error al tejido normal de nuestro propio cuerpo en lugar de a intrusos externos, como virus o bacterias, lo que causa daños y provoca una enfermedad autoinmune.
- Los genes y factores ambientales, como fumar, pueden aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune.
- Un reumatólogo está capacitado específicamente para diagnosticar y tratar enfermedades autoinmunes.
- Los medicamentos biológicos y otros medicamentos inmunosupresores actúan específicamente sobre las partes del sistema inmunitario para detener o desactivar la inflamación que está causando daño.
¿Qué es el sistema inmunitario?
El sistema inmunitario es complejo y nos permite identificar y destruir a intrusos externos (bacterias, virus, hongos, etc.), y monitorear nuestras propias células para evitar que crezcan sin control como en tumores o cánceres.
Sin embargo, hay ocasiones en que el sistema inmunitario se confunde. Ya no puede distinguir su propio tejido bueno de los intrusos externos dañinos. Dirige por error la inflamación contra su propio tejido, lo que provoca inflamación en las articulaciones, los músculos, los vasos sanguíneos, los riñones y prácticamente cualquier tejido del cuerpo, lo que da lugar a enfermedades autoinmunes. Entre ellas, se incluye la artritis reumatoide, el lupus sistémico, la esclerodermia y la vasculitis.
¿Qué causa la enfermedad autoinmune?
No está del todo claro qué causa las enfermedades autoinmunes. En primer lugar, se cree que ciertos virus y el tabaquismo intervienen en la activación del sistema inmunitario, lo que contribuye al desarrollo de enfermedades autoinmunes. En segundo lugar, la composición genética de una persona aumenta su riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune. Por ejemplo, las personas con un gen llamado HLA-DR4 tienen un mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide (AR). Los HLA-DR4 son moléculas que pueden desencadenar una respuesta inflamatoria que conduce a la AR. Por otro lado, gracias a numerosas investigaciones, sabemos que la genética es solo una parte de la historia. Por lo general, se necesitan tanto la composición genética como las exposiciones ambientales juntas para desarrollar una enfermedad autoinmune.
¿Cómo se diagnostican las enfermedades autoinmunes?
Las enfermedades autoinmunes pueden ser muy difíciles de diagnosticar. Cada diagnóstico requiere una historia clínica y un examen físico completos, y, a menudo, muchas pruebas de laboratorio. A veces, el reumatólogo también solicita estudios de imágenes y biopsias como parte de la evaluación.
¿Cómo se tratan las enfermedades autoinmunes?
Las terapias atacan a nuestro propio sistema inmunitario y pueden ayudar a tratar enfermedades.
Entre los fármacos que se utilizan, se incluyen medicamentos que combaten la inflamación muy rápidamente (es decir, esteroides o prednisona), medicamentos orales que cambian el curso de la enfermedad con el tiempo (es decir, metotrexato) o incluso medicamentos biológicos más nuevos que se dirigen a moléculas específicas del sistema inmunitario responsables de la inflamación (por ejemplo, inhibidores del factor de necrosis tumoral [tumor necrosis factor, TNF], inhibidores de IL-6, etc.).
Estos medicamentos suprimen el sistema inmunitario. Es fundamental que su reumatólogo realice un seguimiento minucioso de los efectos secundarios.
Actualizado en abril de 2025 por Kiren Sahni, MD, y revisado por el Comité de Comunicaciones y Marketing (Committee on Communications and Marketing) del Colegio Estadounidense de Reumatología (American College of Rheumatology).
Esta información se brinda únicamente para educación general. Se debe consultar a un proveedor de atención médica calificado para obtener información médica profesional, diagnóstico y tratamiento de una afección médica o de salud.
